Se presenta el proyecto con el que la Fundación prevé neopoblados y un 'glamping' en la finca pacense el Rebellao

El proyecto se presentó ayer a las administraciones para que contribuyan a su desarrollo con ayudas y subvenciones. Incluye un huerto ecológico, una granja escuela, un centro de regeneración de caza y la restauración de charcas.

Huertos ecológicos, una granja escuela, un parque arqueológico integrado por neopoblados para musealizar e interpretar la vida en la región desde el Neolítico a la actualidad, un glamping (camping con glamur) y centros de interpretación, son algunas de las actuaciones que la Fundación Dolores Bas de Arús prevé en el marco de un ambicioso proyecto para poner en valor su finca el Rebellao, de 450 hectáreas, situada a 2 kilómetros de Valverde de Leganés, en el término municipal de Badajoz y de Valverde.

El proyecto fue presentado ayer en la sede de la fundación, en presencia del alcalde de Badajoz, Francisco Javier Fragoso, el presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, el de la diputación, Miguel Angel Gallardo, además de representnates de asociaciones y fundaciones. La fundación quiso con este acto ofrecer la iniciativa a instituciones públicas y privadas para que colaboren en su desarrollo, con ayudas y subvenciones, dado "el elevado interés social que se va a obtener", según defendió su presidente, Pedro Arias. Tanto Fragoso, como Vara y Gallardo elogiaron la iniciativa.

El proyecto se articula en tres intervenciones: arqueológica, medioambiental y de regeneración arquitectónica y paisajística. Víctor Gibello desgranó la actuación arqueológica, de enorme protagonismo, porque en esta finca se conservan huellas de asentamientos desde el Neolítico, con tres dólmenes documentados, una villa romana, un asentamiento medieval con los restos de la iglesia de San Ildefonso y un patrimonio etnográfico "de primer orden", con fuentes, abrevaderos y residencias de pastores y agricultores. La intención es que, una vez excavados los yacimientos arqueológicos, se creen neopoblados para musealizar e interpretar la vida en la región en cuatro milenios. Para los alojamientos, se ha previsto "un modelo innovador e inexistente" que han denominado glamping , un "hotel de cinco estrellas" con diseños que proceden los países nórdicos.

Tomás González habló del desarrollo agroambiental de la finca, que no está dentro de ningún espacio natural protegido. El proyecto prevé un huerto ecológico para estudiantes, la recuperación de cultivos leñosos, una granja escuela que se podría ceder a organizaciones para terapia asistida con animales, la explotación selvícola, reforestación, un centro de regeneración de caza para la cría de conejos y la restauración de charcas para tencas.

Francisco Moleón, por su parte, se refirió al proyecto de regeneración arquitectónica y paisajística, que incluye la creación de centros de interpretación restaurando el antiguo cortijo de el Rebellao, además de elementos de arquitectura efímera con material reciclable y versátil que no causan impacto para alojar a los visitantes.

Fuente: El Periódico Extremadura