Jóvenes con síndrome de Down se expresan a través del arte

El Espacio para la Creación Joven de Cáceres ofrece hasta el 18 de abril los trabajos de 13 autores, que utilizan la pintura como terapia.

Mariló, que hace dos días cumplió su 33 cumpleaños, lleva un jersey amarillo limón cargado de fuerza, como para celebrar una primavera que ayer mostraba su cara B, la de la lluvia y las ráfagas de viento. El nombre completo de Mariló es María Dolores Delgado y es una de las jóvenes con síndrome de Down que ayer expuso sus obras en el Espacio para la Creación Joven (ECJ), el antiguo molino de aceite recuperado para la experimentación y la cultura y que abrió el pasado mes de octubre. Sus pinceles oscilan entre la geometría y la figuración, pero están llenos de color. «Me relaja mucho pintar», cuenta con timidez evidente. Dice su padre que es una chica muy «comedida», aunque en casa es muy diferente a como se desenvuelve en la calle.

Mariló participa, junto con otros 12 chicos y chicas, en una muestra que pretende enseñar sus trabajos de pintura, que elaboran en un taller al que acuden una vez a la semana para dar forma a sus emociones. Es una actividad que organiza la asociación Down Cáceres, que promueve el desarrollo de este colectivo. La exposición cuenta con 85 obras que se distribuyen en el espacio conocido como 'Chimenea', la zona central del espacio que funciona como recibidor. Allí se agolpan numerosas técnicas y estilos.

Maribel Ojalvo es la profesora de pintura de estos jóvenes, cuyas edades oscilan entre los 19 y los 40 años. Dos grupos por semana pasan por el centro ubicado en el Espíritu Santo para recibir sus nociones de pintura y dibujo. La actividad echó a andar hace año y medio, y ya es la segunda exposición que llevan a cabo, la anterior se desarrolló en el Palacio de las Cigüeñas. «Les encanta exponer», explica Maribel. Para ellos supone un momento de orgullo, una cita a la que pueden acudir sus amigos y familiares.

Música clásica

Las clases tienen mucho de relajante. «Les pongo música clásica, estamos en silencio», explica esta profesora, que intenta dar rienda suelta a la creatividad de cada uno de estos jóvenes. «Intento adaptarme a la personalidad de cada uno». Por ello, aunque llevan a cabo copias de cuadros conocidos también sueltan sus pinceles hasta donde les lleve su imaginación. Y a pesar de esta libertad van evolucionando en sus trazos y cada vez los hacen con más precisión, explica Maribel Ojalvo. Flores, animales, estrellas, corazones, paisajes, retratos y abstracciones pueden encontrarse en estos acrílicos, que es la técnica que usan mayoritariamente, y que permite un rápido secado.

La alcaldesa Elena Nevado y la concejal de Asuntos Sociales, Marisa Caldera presenciaron también esta inauguración, en la que también hubo piscolabis, pero a base de zumo y galletas por la hora de la mañana a la que se desarrolló. La mayor parte de los jóvenes que han aportado sus obras están integrados en centros ocupacionales, y dos de ellos trabajan.

Eva Fernández tiene 22 años y ha expuesto un gato y una muñeca, dos figuras cargadas de fantasía y con muchos colores, una tónica que parece ser general en las obras de estos artistas. «Me gusta mucho, y prefiero crear antes que copiar», explica esta joven, que vive en Torremocha. «No me da vergüenza, me gusta que vean mis obras», apunta.

La exposición puede verse en el Espacio para la Creación Joven de Cáceres hasta el 18 de abril. Aunque el horario no es aún estable, todas las mañanas permanece abierto desde las ocho hasta las tres de la tarde.

Fuente: hoy.es